Investigadores de la UNCuyo trabajan con levaduras locales en reemplazo de las importadas que habitualmente utiliza la industria vitivinícola mendocina. El objetivo es obtener vinos sensorialmente diferentes y con un perfil aromático más autóctono.
Una levadura autóctona permite desarrollar vinos sensorialmente diferentes a los producidos con levaduras importadas. Según explica el ingeniero agrónomo Raúl Carrión, director de un proyecto científico sobre el tema, la mayoría de los vinos varietales que consumimos están elaborados a partir de levaduras que no son propias de nuestra región de Cuyo. Estas levaduras pueden estar modificas genéticamente o haber sido seleccionadas para desarrollar una vinificación que impide conocer las características físico-químicas y sensoriales de los vinos elaborados a partir de levaduras locales.
Carrión, mediante un subsidio de la Secretaría de Ciencia, Técnica y Posgrado de la UNCuyo, se especializa en la elaboración de vinos varietales con un perfil aromático autóctono de nuestra región andina. En esta nota explica por qué utiliza levaduras locales en los procesos de fermentación, qué aportes entregan y los beneficios que pueden brindar a la industria vitivinícola mendocina.
