A Emiliano Grodzki le pasó lo mismo que a muchas otras personas reconocidas por algún talento. En su primer empleo, su superior le dijo que no servía "ni para espiar". El tiempo le demostró lo contrario.
Pese a sus inicios en el campo de la construcción, Grodzki fue uno de los fundadores de la marca Chocoarroz, que inauguró una categoría de golosinas saludables, y cuyo éxito la puso en el radar de Molinos Río de La Plata. La multinacional argentina de alimentos adquirió la empresa familiar por US$ 15 millones en 2012.
Grodzki fue una pieza fundamental en la etapa de crecimiento de la firma que había creado su madre, Mónica. Al principio, recuerda, era el encargado de repartir las tartas y tortas que ella elaboraba en su departamento de Belgrano para sortear la crisis de 2001, que los había impactado. Luego comenzó a elaborar alimentos saludables bajo la marca Delilight.

