Se puede redactar un manual para reglamentar el comportamiento de los empleados. Y si el empleado no cumple con sus disposiciones, un juez laboral puede (y debe) considerar la gravedad del incumplimiento y relacionarlo con la normativa establecida en dicho manual, pudiendo conseguirse que se justifique una sanción aplicada o incluso un despido con justa causa. Ello en virtud de que el artículo 1 de la Ley de Contrato de Trabajo establece que “El contrato de trabajo y la relación de trabajo se rigen: a) Por esta ley; b) Por las leyes y estatutos profesionales; c) Por las convenciones colectivas o laudos con fuerza de tales; d) Por la voluntad de las partes y e) Por los usos y costumbres. A su vez, el artículo 12 de la Ley de Contrato de Trabajo establece que las partes no pueden realizar convenciones que supriman o reduzcan los derechos previstos en la Ley de Contrato de Trabajo, Estatutos Profesionales o Convenciones Colectivas.
En este sentido, la jurisprudencia ha expresado que “La conducta del empleado, al realizar actos que están vedados por normas reglamentarias de la empresa, y también por razones éticas (transportar alimentos omitiendo confeccionar la documental respectiva: tickets, guía y/u hojas de ruta) afecta la confianza que la
