La crisis de las hipotecas subprime de 2008 golpeó fuerte a los Mariani, que fabricaban mástiles; a raíz de la crisis se reconvirtieron y fueron los primeros en producir barrales para pulverizadoras con fibra de carbono
Había sólo dos caminos: seguían adelante sin mirar atrás o se rendían. La crisis de las hipotecas subprime había golpeado fuerte a Estados Unidos y Europa, donde la empresa tenía sus principales clientes. Era 2008 y entonces fabricaban mástiles para la náutica y exportaban a más de 30 países. "¿Cómo seguimos?", fue la pregunta que se hicieron de inmediato. Tenían la estructura, la mano de obra, pero los números habían dejado de cerrar hacía tiempo. O se transformaban y se adecuaban a su nueva realidad, o la compañía desaparecería.
Dicen que en los tiempos difíciles se ve de que está hecha cada persona. Fue a raíz de verse obligados a cambiar de rumbo, que a la familia Mariani se le ocurrió una idea novedosa. No imaginaron entonces que al poco tiempo se convertirían en la primera empresa en el mundo en producir barrales para pulverizadoras, máquinas para aplicar productos fitosanitarios, con fibra de carbono.
