Se trata de una tecnología de identificación de determinadas longitudes de onda que permiten una mayor penetración en alimentos.
Una técnica avanzada de detección de contaminantes y materias extrañas en alimentos permite penetrar en alimentos y detectar contaminantes o cuerpos extraños de tamaño reducido (hasta 2 y 3 milímetros), situados en la superficie o incluso en su interior. Esta técnica centrada en la interacción entre la luz infrarroja y la materia se denomina visión penetrante NIR y utiliza cámaras con sensores, especialmente sensibles al rango espectral NIR, que son capaces de captar características completamente invisibles para el ojo humano.
Esta tecnología es de gran utilidad para en el sector agroalimentario. Es aplicable sobre las líneas de procesado de empresas de frutas. Por ejemplo, en el caso concreto de cerezas sin hueso para utilizar en el

