El incremento de la población mayor, así como la evolución de sus demandas y necesidades, abre un interesante nicho de expansión para la industria alimentaria que sea capaz de fabricar presentaciones y productos atractivos y saludables para el segmento de la tercera edad.
Los gustos y demandas de los actuales consumidores sénior evolucionarán y se transformarán en las próximas dos décadas, cuando la población adulta actual alcance esta etapa de la vida. El contexto sociológico y gastronómico impactará en las tendencias de consumo y las particularidades de la dieta de este segmento, lo que requerirá por parte de la industria alimentaria nuevas fórmulas y alimentos funcionales que resulten atractivos para estos grupos de mayor edad.
Esfuerzo innovador
En definitiva y ante esta situación será imprescindible que las empresas de alimentación que deseen subirse al carro de la alimentación para mayores deban esforzarse en desarrollar alimentos específicos que respondan
