Es una verdura de la familia de las crucíferas que tiene propiedades saludables y bajas calorías
Un día la rúcula tomó por asalto los restaurantes más trendies de la ciudad y se convirtió en el ingrediente adorado de ensaladas, sándwiches y pizzas, y mandó al descenso a la lechuga y a otras nobles hojas que nos acompañaron desde la niñez. Ese mismo salto a la fama que vivió tiempo atrás la rúcula es el que está a punto de experimentar el kale -pronúnciese “keil”-, un versátil pariente del repollo que se abre paso en los platos de las cartas envuelto en un aura de “supervegetal”.
“Conocíamos al kale de otros lugares, como los Estados Unidos, Europa y Australia, donde está muy instalado, por eso cuando estábamos planificando la apertura de Ninina decidimos incorporarlo en la carta, ya que estaba en línea con nuestra propuesta de comida sana y nutritiva”, cuenta Emmanuel Paglayan, uno de los propietarios del restaurante palermitano. “Comenzamos ofreciendo un jugo de kale, manzana verde, limón, menta y jengibre, y la buena recepción que tuvo hizo que lo incorporemos en otros platos”, agrega Emmanuel, que cuenta que hoy ofrece también una ensalada Caesar que cambia lechuga por kale, así como kale y espinaca salteados como guarnición de un salmón


