A raíz de las medidas sanitarias preventivas para evitar el avance del insecto vector que ingresó a nuestro país desde Brasil, se destruyeron plantaciones de 16 viveristas de Concordia que quedaron en la ruina y judicializados en el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay.
Los productores dicen que las plantas estaban sanas y el Senasa nunca pudo probar lo contrario. Desde hace un año solicitan una audiencia con el gobernador Sergio Urribarri, pero no fueron atendidos. “A mí me llevaron la vida”, dijo un productor afectado y denunció: “Esta es una movida del gobierno provincial para beneficiar a dos o tres citricultores de Concordia y Villa del Rosario. El gobierno quiso hacer una cooperativa, pero esto solo servirá para que ellos se lleven la plata”.
El 7 de agosto, el productor citrícola de Concordia, Omar Alfredo Trupiano, viverista con más de 30 años en la actividad, se mostró sorprendido al ver semejante despliegue policial y de gendarmería en sus instalaciones. Contabilizó cerca de 120 efectivos de la Brigada de Abigeato de la provincia de Entre Ríos y sesenta de Gendarmería Nacional. Llegaron con una orden de allanamiento firmada por el doctor Pablo
