Se estima que a nivel mundial más del 60 por ciento de los bioplásticos se elaboran a partir de fuentes potenciales de alimento, como el maíz o la papa. Por ello y debido a que en México esta industria es incipiente, un estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus Monterrey, desarrolló un método que permite producir dicho material con un desecho agroindustrial muy abundante en ese país, la semilla o carozo de Palta (hueso del Aguacate en México).
Lo anterior permitió al ingeniero químico administrador Scott Munguía Olvera constituir en agosto de 2012 la empresa Biofase, considerada pionera en la producción de biorresinas útiles para manufacturar distintos productos plásticos biodegradables y compostables, como empaques para alimentos, bolsas, botellas, cubiertos, platos y vasos capaces de degradarse desde los seis meses hasta los cinco años.
“La tecnología está protegida por una patente y al constituirnos como empresa adquirió la estructura jurídica necesaria. Además, ya generamos el producto a nivel industrial y contamos con una cartera de clientes”, refiere Munguía Olvera, director general de Biofase.

