El pasado mes de octubre una cervecera artesanal de Estados Unidos presentó una nueva variedad de cerveza elaborada con aguas residuales recicladas, estas aguas fueron tratadas con la misma tecnología de la NASA utilizada por Scott J. Kelly, astronauta que ha pasado un año en la Estación Espacial Internacional. Actualmente la cerveza no se comercializa debido a la legislación del Estado de California, pero eso es lo de menos, la cerveza elaborada es un ejemplo de cómo se puede realizar una gestión más sostenible del agua.
Hablando del agua, durante los últimos años hemos conocido algunos estudios que apuntan la necesidad de que la industria de las bebidas y la alimentación empiece a trabajar en un modelo de sostenibilidad inteligente que facilite aprovechar al máximo este recurso. Un ejemplo reciente es el informe emitido por Business in the Community (BITC) del que hablábamos aquí. En este documento se proporcionaban seis pasos clave para alcanzar una gestión sostenible del agua.


