Argentina es el país con mayor índice de afectados por el síndrome urémico hemolítico (SUH): aquí se concentra el 51% de los casos anuales en el mundo. Sin embargo, aún hoy existen dudas sobre las estadísticas oficiales, y diversas ONG denunciaron que no hay campañas de concientización acordes con la gravedad de la situación.
“Lo que pasa en el país es preocupante. A nivel general, no hay ninguna campaña: no hay trabajo de concientización para lo que es prevención. Todo se hace a través de las ONG”, afirma Federico De Santadina, presidente de la Fundación Ciro, junto a su mujer, con quien hace más de un año perdieron a su hijo Ciro de 1 año, cuando se contagió la bacteria en una guardería.
Según los boletines oficiales, en 2014, hubo 412 casos y en 2015, 337. En 2016, 314 casos. Estos números fueron lo que generaron la discordia. Las sospechas sobre las cifras surgieron cuando ONGs denunciaron que se ocultaron datos entre 2011 y 2015.
“Estas cifras no son creíbles porque, por ejemplo, no se registran casos en Chaco, Formosa o Misiones, y eso no es posible. El año pasado, en Santiago del Estero, no había casos y este año, hay siete. Las estadísticas no reflejan la situación tal cual es. No se le da importancia”, agrega De Santadina.



