Las mandarinas, como todas las frutas, tienen grandes propiedades para mejorar la salud. Sin embargo, se ha descubierto que la cáscara de mandarina ayuda a combatir el cáncer, una de las enfermedades más temidas hoy en día. Ante el bajo consumo de cáscaras de frutas, debemos comentar que, en general, las mejores propiedades de las frutas se hallan en sus cáscaras y no en su pulpa o su jugo.
Un compuesto llamado Q40 salvestrol, que encontramos en la cáscara de mandarina cuando aún está verde, podría actuar contra el cáncer.
Según los estudios, células humanas cancerosas fueron destruidas gracias al compuesto anteriormente mencionado, sin embargo, la investigación aún está en sus inicios y queda un largo camino por recorrer.
Este compuesto actúa en la retención del oxígeno de calidad y destruye los radicales libres debido a sus amplias propiedades antioxidantes. De esta forma, logra prevenir y destruir el cáncer. Evitando el daño celular que los radicales libres producen en nuestro organismo, evitamos en gran medida que el cáncer

