El período de consumo de los alimentos se define por el aspecto sanitario y por su aceptación o rechazo desde el punto de vista sensorial. Por este motivo para los fabricantes de alimentos resulta cada vez más importante realizar estudios de análisis sensorial para cumplir con las expectativas y necesidades de los consumidores.
El vencimiento de un alimento se puede definir como el período en el que conserva sus características de seguridad y calidad, entendiéndose por calidad a las características sensoriales, químicas, físicas, funcionales, microbiológicas y nutricionales cuando se almacena correctamente. De todas estas características, las sensoriales son las que definen, en última instancia, la aceptabilidad o no del producto por parte del consumidor. Es por ello que asegurada la inocuidad del alimento y el cumplimiento de parámetros regulatorios correspondientes, la evaluación sensorial es la disciplina o herramienta más adecuada para evaluar los cambios que se producen en el alimento, junto con el seguimiento de parámetros de laboratorio que sean indicadores de los cambios

