A raíz de que la Región Mesopotámica no es considerada zona libre de mosca de los frutos, las exportaciones frutihortícolas hospederas de este complejo de especies entre las que se destacan Ceratitis Capitata y Anastrepha Fraterculus deben ser sometidas a un “tratamiento cuarentenario”. Actualmente los cargamentos de fruta exportados por vía aérea, utilizan la fumigación con Bromuro de Metilo como tratamiento cuarentenario contra la mosca de la fruta. Este es uno de los procedimientos aceptados y exigido por los Estados Unidos, uno de los principales países compradores del arándano producido en Argentina, para el ingreso de fruta fresca.
Teniendo en cuenta que el uso del Bromuro de Metilo es peligroso para quienes lo manipulan y para el medio ambiente (ataca la capa de ozono) un equipo de investigadores integrado por los Ingenieros Verónica Isgleas, Ignacio Terenzano y Tomás Rodríguez iniciaron el estudio denominado “Optimización de métodos actuales y evaluación de nuevas alternativas para el tratamiento cuarentenario contra la mosca de la fruta para el cultivo de arándanos en la provincia de Entre Ríos” cuyo Director es el Ing. Fernando O. Giménez.

