Expertos españoles desarrollan superficies con propiedades bactericidas y autolimpiables que se activan con la luz del sol o con luz ultravioleta.
Las nuevas superficies con propiedades bactericidas y autolimpiables forman parte del proyecto FOTOCER (desarrollo de superficies fotocatalíticas mediante técnicas escalables a la industria), que data del año 2009. Pero no ha sido hasta ahora cuando ha concluido con resultados alentadores, según Ana Garcinuño, una de las responsables del estudio. El principal objetivo ha sido la creación de recubrimientos fotocatalíticos que dieran lugar a superficies con capacidad bactericida y autolimpiables y que, además, se pudieran activar de manera fácil, con los rayos del sol o con una lámpara de luz ultravioleta.
El proyecto pretende buscar un efecto eficaz y duradero en las superficies para aplicarse a las industrias alimentarias. Según sus responsables, una superficie con capacidad bactericida y autolimpiable supondría una revolución en la industria. Durante los años que lleva en marcha la investigación, los científicos han estudiado los recubrimientos más adecuados, se han elaborado diferentes tipos de pruebas y los ensayos pertinentes para conseguir la combinación perfecta. Las superficies que cumplen con los requisitos y dan los resultados más fiables y eficaces son las de acero inoxidable y de cerámica.
Óxido de titanio: clave en la autolimpieza de las superficies
La clave del éxito radica en el óxido de titanio (TiO2), un elemento que hace posible la reacción del acero
