Con la llegada de la primavera, la naturaleza despierta. Los campos comienzan a florecer y los cultivos producen gran cantidad de frutas, verduras y cereales. Gran parte de esos procesos deben agradecerse a pequeños insectos como las abejas. Su labor como polinizadores hace que transmitan el polen de unas flores a otras, permitiendo que muchas plantas generen frutos y semillas.
Importancia a nivel biológico y económico
Pero la supervivencia de los insectos polinizadores se encuentra amenazada. Según un estudio publicado por la organización ecologista Greenpeace, en los últimos años se ha constatado un importante declive de los insectos polinizadores. De ellos depende en gran medida la seguridad alimentaria y la biodiversidad del planeta. Su supervivencia se ve amenazada por el uso de diversos plaguicidas y pesticidas que están provocando que las poblaciones de estos insectos disminuyan hasta niveles alarmantes.
