Una acción conjunta urgente de gobiernos y empresas es necesaria para enfrentar el problema de las enormes pérdidas de alimentos en el mundo, que permita reducir el hambre y la pobreza.
En su intervención en el segundo Congreso Internacional Save Food de Dusseldorf, el director general adjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Ren Wang, remarcó que la coordinación real entre todos los sectores puede implicar "una mejora real" en uno de los principales desafíos de la seguridad alimentaria del mundo.
Según la FAO alrededor de "842 millones de personas sufren de hambre crónica, mientras que cerca de 1.300 millones de toneladas de alimentos se pierden o desperdician cada año. La FAO calcula que los alimentos producidos, pero que nunca llegan a ingerirse, serían suficientes para alimentar a 2.000 millones de personas.
