El consumo de alimentos que contienen prebióticos y probióticos contribuye a reducir el riesgo de enfermedades intestinales, como diarreas, estreñimiento, flatulencia y cáncer de colon, entre otros males, afirmó la nutricionista del Seguro Social de Salud de México, Karen Calero Viera.
En esa línea, la especialista explicó que los prebióticos son sustancias y/o ingredientes no digeribles de la alimentación diaria que contribuyen a reconstituir la flora intestinal, que es esencial para un normal funcionamiento del sistema digestivo en particular y del organismo en general.
Precisó que los prebióticos se encuentran presentes en alimentos como el plátano, el espárrago, el ajo, el tomate, el trigo integral, la alcachofa y la cebolla.
Por su parte, los probióticos son microorganismos vivos que al consumirlos junto con la dieta diaria, benefician el desarrollo de la flora intestinal, indicó.
