Investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) han desarrollado una nueva técnica para mejorar la calidad de los alimentos en conserva utilizando solo aceites de tomillo, orégano y nisina, y tratamientos a base de calor. Las investigaciones las ha llevado a cabo la ingeniera agrónoma María Dolores Esteban en su tesis doctoral, que está dirigida por el profesor Alfredo Palop, y que incluye mención europea y ha recibido la máxima calificación. El nuevo proceso de conservación combina la utilización de aceites esenciales de tomillo, orégano y nisina (un bioconservante que producen las bacterias lácticas) con tratamientos térmicos, y sólo utiliza antimicrobianos naturales.
Además, se han analizado diferentes tratamientos térmicos que se utilizan para destruir microorganismos y garantizar la seguridad alimentaria, ya que los procesos térmicos convencionales afectan a la calidad de los alimentos, que pierden nutrientes y otras propiedades, como el sabor o el color, entre otros.
Sin embargo, combinando el tratamiento térmico con los aceites esenciales se puede mejorar la calidad del alimento, han explicado los investigadores.



