Ese número fue la consecuencia de una sobreoferta no prevista en el mercado norteameriano. Situación que repercutió en la mano de obra empleada en la actividad, ya que se perdieron unos 70.000 jornales.
El presidente de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), Omar Chiarello, lamentó que - a pesar de tener un volumen “excelente” en la región - otros países “competidores y con un costo menor”, hicieron caer el precio de la fruta por sobreoferta.
“En Argentina y en algunos casos, se han tenido que dejar variedades sin cosechar”, agregó.
Causas
La temporada venía bien para los productores locales, ya que tanto el clima como las condiciones generales del arándano, venían de maravilla. Sin embargo, se cerró no de la mejor manera.
“Todavía estamos analizando las causas”, reconoció el dirigente. Mencionando que Tucumán, “ha venido muy bien, desde el punto climático y productivo”, y ha exportado volúmenes importantes, alrededor del 20 de octubre.

