Especialistas del INTI trabajan en la elaboración de un bocadillo a base de cuero de cerdo que por su alto valor proteico genera saciedad. Cocido en microondas aporta la mitad de las grasas que una papa frita.
Ante una mesa llena de papas fritas, maníes, palitos e ingredientes varios que conforman la picada poco saludable a la que estamos acostumbrados es difícil ponerse un freno antes de que en los recipientes queden sólo los restos. Un snack elaborado en base a recortes de cuero de cerdo en el que trabajan investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) podría ayudar a controlar el apetito, ya que gracias a su alto valor proteico genera saciedad y, cocinado en microondas, aporta la mitad de las grasas que uno tradicional.
En Estados Unidos se los conoce como puffed skin snack o pork rinds, en México se los llama botanas, en España y Cuba chicharrón o cortezas de cerdo, mientras que en Portugal y Brasil llevan el nombre de torresmo. En cada país adquieren su particularidad, pero detrás de ellos está la misma materia prima: piel


