Un microbosque de algas puede fabricar un filtro para las chimeneas de gases tóxicos, producir alimentos y generar energía para mover motores.
Investigadores de la Universidad Nacional de Cuyo avanzan en un proyecto para la producción energética. Se trata del cultivo de algas para la generación de energías limpias. El control de los cultivos permite a los investigadores monitorear el desarrollo de las algas para que tengan mayor contenido de aceites o para que predomine la producción de proteínas y sirvan de alimento para animales y humanos.
Un microbosque de algas unicelulares puede fabricar un filtro para las chimeneas de gases tóxicos, producir alimentos y generar energía para mover motores. Jorge Barón, director del proyecto de investigación “Producción de algas para extracción de aceite y obtención de biocombustibles” estudia el fenómeno y ensaya la producción de estos recursos energéticos.
Pareciera que es el futuro, pero en realidad es el presente de las energías limpias en la producción de biocombustible y alimentos a partir del cultivo de microalgas unicelulares en Mendoza. El investigador



