Productores de naranjas y mandarinas alertan sobre la situación "extremadamente compeja" por la que atraviesa el sector. Denuncian la "poca velocidad" de las medidas oficiales.
La producción de mandarinas y naranjas deberá afrontar la próxima cosecha con una “rentabilidad negativa”, serios problemas de sobre stock que derrumba los precios internos y costos atados a la inflación, y también la imposibilidad de aliviar su situación por la agresiva comercialización que ofrecen los súper y la falta de exportación.
Este escenario fue presentado por Julio Jaime, de la Federación de Citrus de Entre Ríos (Fecier), quien explicó la situación “tremendamente compleja” por la que atraviesa este sector productivo que ocupa unas 130 mil hectáreas en todo el norte argentino.
“La próxima cosecha de mandarinas y naranjas comienza en 20 o 30 días y la rentabilidad es negativa: las medidas actuales del Gobierno no se ven como un reflejo real a una resolución de la problemática del





