El mundo se encuentra en una etapa de crecimiento poblacional, al tiempo que asiste a la incorporación de nuevos trabajadores con crecientes y cada vez más complejas necesidades alimenticias.
Este escenario propicia el surgimiento de la acuicultura como una alternativa sustentable para la producción de proteína animal a bajo costo, cuyo principal destino es satisfacer necesidades alimentarias.
Según datos de la FAO, durante el año 2009 la producción mundial de pescado ascendió a 145,1 millones de toneladas, de las cuales el 38% fue administrado por la acuicultura.
La acuicultura mundial está liderada por la región de Asia y el Pacífico, la cual aporta el 89 por ciento de la producción en cantidad y el 79 por ciento en valor.
Este dominio se debe principalmente a la magnitud producida por China, la cual representa el 62 por ciento de la producción mundial en términos de cantidad y el 51 del valor mundial (98.400 millones de dólares en el año 2008).
La inserción en el comercio externo de la actividad, si bien constituye una proporción cada vez mayor de los intercambios globales de pescado y productos pesqueros, carece de estadísticas oficiales para cuantificarlo. Considerando cifras globales, en el 2008 las exportaciones alcanzaron un valor de 102.000 millones de dólares, cifra 9 por ciento superior a la registrada en 2007.
Argentina cuenta con regiones agroecológicas aptas para transformar granos en proteína animal, siendo la agroacuicultura una de las alternativas más eficientes (1,2 kilogramos alimento por kilogramo carne).