La fruta en el Alto Valle todavía no tiene un precio definido. Y no descartan que se eche a perder parte de la producción. Reclaman al Gobierno medidas de urgencia.
En el INTA Alto Valle hay equipos que miden desde la firmeza de la pulpa hasta el grado de acidez de la fruta. El jueves pasado, tras esos análisis, se presentó el informe de madurez de las Williams y otros tipos de peras.
El veredicto fue que la cosecha podía empezar esa misma semana. Nadie celebró, sin embargo, la llegada del momento cúlmine de la actividad productiva. Al contrario, se desató el temor.
Horas después, en la Secretaria de Fruticultura se lanzó el pronóstico productivo para 2015: aguardan 863.676 toneladas de manzanas y 789.469 de peras. La cosecha crecería casi 5% frente a la temporada anterior. Más fruta. Más miedo.
Es que no se conoce el precio que tendrá el producto ni cuánto podrá venderse al mercado exterior. La única certeza es que cosechar será perder dinero. Casi seguro.