La palmera Yatay (Butia Yatay) brinda al pequeño productor la posibilidad de hacer uso de plantas antiguas y longevas de hasta 300 años a través de su fruto industrializable para varios mercados ligados a la gastronomía, mientras brinda servicios ambientales a incontables especies de aves locales. En adición se puede desarrollar la actividad de obtención de plantines para el mercado ornamental, aumentando y favoreciendo la valoración de la flora nativa local y exportando fuera de la región hacia las grandes ciudades, así como a nuevos mercados que permitan generar divisas.
El cultivo requiere de suelos neutros bien drenados, tolerando ligeramente alcalinos también, acompañados de extensa radiación solar; además, es imprescindible contar con altos niveles de humedad para su crecimiento, a pesar de que la palmera yatay logra alta tolerancia a las sequías y a las heladas en estadíos posteriores. Tanto es así que su adaptación a climas continentales es considerablemente alta. Lo mismo