A pesar de que numerosas plantas que crecen en prados y campos son comestibles, es importante saber identificarlas y cómo manipularlas para que su consumo sea seguro.
Dientes de león, ortigas, borrajas o alfalfa son plantas silvestres que crecen en bosques, campos y prados. La mayoría de ellas tienen importantes aportaciones nutritivas para el organismo. Muchas veces, su consumo se limita a las hierbas aromáticas (tomillo, orégano, romero o laurel). Pero se puede ir más lejos y aprovechar la amplia gama de plantas comestibles que ofrece el mundo vegetal. Sin embargo, como pasa con las setas, la prudencia es fundamental en este terreno, ya que no todas son comestibles. El artículo detalla qué debe tenerse en cuenta para recoger plantas silvestres y cuáles pueden ser los riesgos y especifica el caso de las flores comestibles.
La seguridad al consumir plantas silvestres no puede determinarse por su apariencia. Por tanto, antes de recolectarlas, debe aprenderse a identificarlas. Esta pauta es una necesidad cada vez más imperiosa, pues el uso de estas plantas como alimento ha aumentado en los últimos años. Y es que parece que en los países occidentales se está extendiendo una nueva cultura de la comida a base de plantas silvestres comestibles.