Diseñan en EE.UU. un sándwich no perecedero, pensado para que dure un mínimo de dos años sin que se alteren sus propiedades organolépticas.
Un poco más pequeño y más plano que los habituales. El nuevo sándwich, diseñado por expertos estadounidenses, pretende ser un paso más en la adecuación de la alimentación a situaciones extremas, como es el caso de expediciones espaciales o de montaña. La tecnología ha tenido que ponerse al servicio de la producción de alimentos para facilitar la alimentación de astronautas, montañeros y, ahora con el nuevo sándwich, de militares. El objetivo es conseguir una alimentación similar a la que se podría llevar en condiciones normales, sin que las situaciones extremas pongan en peligro la salubridad de los alimentos.
El nuevo sándwich contiene carne, queso, lechuga y pan de harina. La vida útilde este producto es la gran novedad: se mantiene fresco durante dos años, sin necesidad de tener que conservarse a temperaturas de refrigeración. Este nuevo alimento forma parte de las denominadas “comidas listas para consumir” (MRE, Meal Ready o Eat), conocidas así en Estados Unidos.