Un grupo multidisciplinario del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) trabaja en la determinación de la huella hídrica de alimentos, considerada como una medida de la eficiencia en el uso del agua en los procesos productivos. De la mano de una tendencia global dirigida a cuidar los recursos hídricos −considerados renovables pero finitos−, busca validar una metodología que pueda luego aplicarse a otros productos.
Atento a las tendencias mundiales en relación con el cuidado del agua, el INTI está consolidando un grupo de trabajo, formado por especialistas en diferentes temáticas distribuidos en más de 15 centros del país, que permitirá ampliar la oferta tecnológica en cuanto a evaluar y cuantificar el uso de este vital recurso a lo largo de toda la cadena productiva.
El puntapié inicial ha sido dado en torno a conocer cuánta agua insume la producción de quesos de pasta semidura, trabajo que será realizado con la colaboración de dos empresas ubicadas en las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires, que tienen una producción láctea de alrededor de 2200 y 36000 litros diarios, en forma respectiva.