En una carnicería, verdulería y frutería del barrio Cabo Sendrós (Concordia, Entre Ríos) tenían un cajón de pollos descongelados para vender al lado del inodoro, entre otras irregularidades sanitarias. Las anomalías fueron detectadas en un local comercial ubicado en calle Gualeguay y Vélez Sarsfield, en un operativo de rutina en negocios que expenden cortes cárnicos.
La Brigada especial Terrestre de la Dirección Prevención Delitos Rurales, decomisó 500 kilos de cortes de carne en Concordia por malas condiciones de sanidad. Según la Policía los pollos faenados se encontraban en un cajón al lado del inodoro de un baño.